NUTRICIÓN Y OBESIDAD

En la última década la investigación en nutrición nos ha permitido visualizar que en todo momento debemos poner nuestra atención en la alimentación. Esta debe ser la base de cualquier tratamiento, ya sea por patologías crónicas o para su prevención. Esto también debe ser considerado en las patologías crónicas del dolor. Los pacientes que padecen dolor crónico, no son inmunes a desarrollar otras comorbilidades. Ya que el dolor disminuye la calidad de vida de los pacientes. Comenzando progresivamente un aumento del sedentarismo y a su vez, afectando su estado emocional, generando 
episodios de ansiedad por comer, lo que se traduce finalmente en un aumento en la prevalencia de padecer Obesidad, Hipertensión y Diabetes Mellitus 2.

Y, por otro lado, los estudios nos demuestran que el déficit de nutrientes como, por ejemplo, la vitamina D los hace presentar mayores episodios de lumbalgia, o que el consumo de omega-3 mitiga el grado del dolor en pacientes con artritis reumatoide. Es por ello, que las dietas bien planificadas pueden prevenir o disminuir la severidad del dolor y otros síntomas, pero por, sobre todo, mejorando la calidad de vida de los pacientes.

Dr. Carlos García | Médico internista

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